Los puntos de mayor rispidez con el gobierno de Fernández son la presión impositiva, las retenciones y el tema cambiario. Piden libertad para producir y vender.

POR DANIEL GALLARDO | 11/01/22

Si bien el epicentro fue en la ciudad santafesina de Armstrong, la primera protesta del campo del año, concretada el sábado último, se sintió de diferentes modos en todo el territorio de la República Argentina. 

Una clara demostración del absoluto divorcio con la actual administración nacional y los tiempos difíciles que vienen entre el Gobierno y una de las alas importantes de la economía de nuestro país, la producción agroganadera.

Los puntos de la convocatoria y de mayor rispidez con el gobierno de Alberto Fernández son la presión impositiva, que llegó al límite de la asfixia del sector; las retenciones tema cambiario que tanto perjuicio está provocando en quienes necesitan de las importaciones de lo que producen. Más allá que en esa zona de la provincia de Santa Fe afloró la bronca de un fideicomiso creado desde el Estado sobre las cabezas productivas del trigo y el maíz, los siete cortes de carnes abroquelados en la prohibición sin plazo de exportación fue la gota que rebalsó el vaso de un campo que aún, con golpes bajos de forma permanente desde la Casa Rosada, aportó a la Nación en el año 2021 US$ 33.000 millones, casi un récord histórico.

En el caso de Mendoza y como importante porción de la economía regional de Cuyo, productores del sur, norte, este y centro de la provincia se expidieron dando su parecer, y, demostrando a la vez, que el problema del campo y los lacerantes aspectos que lo envuelven se repiten una y otra vez en toda la Argentina.

Por eso se expidió enérgicamente uno de los nucleamientos agrarios de la provincia, como la Sociedad Rural del Valle de Uco. Lo hizo por medio de su titular, quien a la vez es representante de Confederaciones Rurales de Argentina (CRA), Mario Leiva.

El Ciudadano dialogó con el productor, quien en tono muy molesto dijo: “Todo lo que está sucediendo con nuestra producción y lo que el Gobierno nacional produce sobre ella, es inaceptable. Ya no resiste más y me parece que el anacronismo que tiene el Gobierno nacional la impide ver que este tema está en etapa de extrema gravedad”.

—¿Es tan así?

—Este tema de los cortes de carnes prohibidos y los permitidos, es más de lo mismo. Creo y creemos que esto se resuelve tanto en trigo, maíz y carne con más producción, no con más restricciones. Pero, como el populismo le pone precio y un enfoque populista a la economía, además de un enfoque recaudatorio, siempre ataca por el mismo lado a los productores.

—Pero, el Gobierno dice que hace todo esto para bajar los precios de los productos.

—Los cortes no van a salir más baratos, van a aumentar, porque cada vez hay menos carne. Esto es muy simple y claro, si la producción aumenta, el costo baja, si la oferta es menor a la demanda, siempre va a aumentar, y eso no es culpa de los productores, es culpa de la distorsión económica, la inflación y de los precios descontrolados.

Todo esto es producto de no poder ordenar la economía y la gran cantidad de gastos que tenemos que solventar con nuestros impuestos. Gastos de un gigantesco Estado que nadie quiere achicar, porque eso sería achicar el principal ingreso de manutención de la política”, señaló con ironía Leiva.

Libertad para producir y comercializar

En otro tramo de sus encendidas respuestas el representante de CRA en Cuyo aseguró: “Esto es un círculo vicioso que se termina de otra manera. Se termina, nosotros le expresamos en más de una oportunidad al gobierno, dejen libre todo y que el productor pueda trabajar sin restricciones”.

—¿Esto solucionaría esta cuestión? 

—No le quepan dudas. Aplicando lo que el campo le pide al Gobierno, se notará en poco tiempo que en el país hay más carne, más trigo y habrá más maíz. Solo se trata de hablar, escuchar y acordar con el campo y terminar con esta cinchada populista sobre los productores que no le hace para nada bien a la Nación. 

“El productor necesita ser incentivado y que lo que produzca será vendido y él obtendrá su rédito económico. Si no es así, esto va absolutamente al fracaso, algo que CRA ya lo aclaró muy bien en la Mesa de Enlace, al decir que no está de acuerdo con toda medida que el Gobierno tomó contra el campo. Ninguna restricción a la producción, porque para producir tiene que haber libertad y competencia en el mercado, sino no sirve”, señaló con contundencia Mario Leiva. 

Posición mendocina en la protesta del campo contra políticas oficiales